“…Reyes, a sus casi 25 años puede hinchar el pecho y decir con orgullo: He jugado en el Arsenal, en el Madrid y en el Atleti, y he fracasado en todos…pero ¿y la de chatis que he ligado endemientra?…”
Típico jugador de impronta, con buenas aptitudes pero al que su mentalidad le perjudica. Un mediapunta o extremo habilidoso y rápido …o de un día para el otro, se olvidó de jugar.
Pintaba muy bien en el Sevilla, una pena que cuando se fue al Arsenal en invierno de 2003, nadie le comentó que en Inglaterra, el clima no es como en España: por ahí llueve. No se adaptó del todo ante tan imprevisible y dificil escollo, y aunque hizo un par de buenas temporadas, terminó pidiéndole a Arsene Wenger ser traspasado.
Un año antes de ser cedido en 2006 en un trueque con Julio Baptista, desde la cadena COPE, el programa “el tirachinas” se comúnico con él y se aprovechó de la candidez y de las ganas del sevillano de volver a España y le gastó una de las bromas con más mala leche que se hayan hecho en años.
En un segmento dedicado al humor del programa de José Antonio Abellán , un imitador del por entonces vicepresidente del Madrid, Emilio Butragueño, le consiguió sacar una semi-confesión que probablemente le haya costado más de un disgusto al bueno de Reyes.
A partir de su paso por el Real Madrid su carrera se vino a pique. Es verdad que resurgió levemente durante el último tramo de la liga ganada con Capello, pero nunca hizo pie en el Madrid. Ni tampoco en el Atletico.
Principalmente porque su relación con Javier Aguirre no es ni mucho menos que buena. Y además porque se encontró con una sobreocupación de efectivos en la zona donde teóricamente mejor se desempeña: las bandas.
Tampoco es que haya entrado con buen pie en el corazón del hincha del club del Manzanares y bien se sabe que lo que mal comienza …mal acaba.

